Si cada vez que pienso en ti, apareciera una flor, viviría en un jardín.


El: Estamos rodeados de tanta gente y encerrados…. Con la Luna que hay afuera.
Ella: ¿La luna del amor eterno? Pero mirá esas son tonterías.
El: No, esas no son pavadas, yo creo en eso.
Ella: ¿En la luna?
El: En el amor eterno. Solo hay que animarse.
Ella: No es tan fácil.
El: Por ahí con mi regalo te vas a animar al amor, a creer en mí.

¿Por qué me enamore del equivocado?

No hay respuesta exacta para esta pregunta y tampoco debes sentirte culpable por protagonizar tu propia historia tormentosa, deja de complicarte y miralo así: tu corazón es como una esponja lista para observar las cosas positivas que te hacen sentir bien y te complementan, si una persona cumple con ellas, el corazón late y ¡No hay duda!, el es tu chico